
Iglesia de San Pedro

Detalle de la fachada palacio Revillagigedo

Paisaje de Ramales
Municipio situado en el extremo oriental de la Comunidad autónoma de Cantabria entre los pueblos de Rasines, Ruesga y Soba.
Atravesado por el río Asón y afluentes, sus riberas de bosque y praderías discurren entre escarpados acantilados y afloramientos de rocas calizas que llegan a alcanzar más de 700 metros de altura encontrándose muchas de ellas, horadadas por abundantes grutas muy visitadas y exploradas por espeleólogos de todo el mundo.
La presencia humana en Ramales, ya es confirmada desde los tiempos de la Prehistoria por gran cantidad de testimonios arqueológicos hallados en las cuevas de Covalanas, el Mirón y el conjunto de yacimientos del valle del rio Carranza.
La primera referencia escrita a este municipio y sus núcleos de población se encuentran en los documentos contenidos en el Cartulario de Santa María del Puerto de Santoña, el primero del año 1170 referido a San Emeterio de Gibaja y el de 1210 a Ramales.
El valle del Asón acoge la que fue una de las vías de comunicación más popular entre la Meseta y el Cantábrico durante las Edades Media y Moderna, enlazando el importante puerto de Laredo con el centro comercial de Burgos. Ramales, situado en un punto estratégico fue siempre un territorio muy frecuentado, que le llevó a disfrutar durante muchas épocas de un gran florecimiento económico
En la Edad Media se creó la Junta de Parayas formada por los concejos de Gibaja, Ojébar, Ramales y Rasines, en los que ejercía jurisdicción la Corona a través del Corregimiento de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar, a las que ya nos hemos referido en anteriores ocasiones.
Constituídos los municipios en el año 1822, la Junta de Parayas fue dividida en dos Ayuntamientos, Ramales y Rasines.
Ramales escenario involuntario de las guerras carlistas pagó un alto tributo ya que gran parte de sus edificaciones fueron destruídas por el fuego con motivo de los durísimos enfrentamientos entre los partidarios de Espartero y Maroto. La batalla de la Victoria del 17 de abril de 1839 en la que Espartero derrotó a las tropas carlistas de Maroto, dio origen a que Ramales, sea conocido desde esa fecha como “Ramales de la Victoria”.
En la actualidad buena parte de las construcciones más veteranas y emblemáticas de Ramales son reconstrucciones o bloques de nueva planta erigidos después del final de los combates.
A principios del siglo pasado, Ramales volvió a la palestra cultural gracias al tesoro arqueológico y artístico que guardaban las cavernas que la naturaleza había horadado en los muros pétreos de sus montes. Don Hermilio Alcalde del Río y Lorenzo Sierra, descubrieron en 1903 dos de los yacimientos más importantes de la zona: Covalanas y el Mirón, la primera, declarada Monumento Arquitectónico Artístico en 1924 cuenta con más de veinte representaciones de animales de gran belleza. La del Mirón muestra las etapas de ocupación más completas de la región cantábrica.
Otras cuevas también de gran importancia son las de La Haza, Cullalvera, La Luz, Covanegra-Sotarriza, La Pondra y el Morro del Oridillo.
Este riquísimo patrimonio arqueológico coloca a Ramales en uno de los lugares más importantes de Cantabria, al que acuden a lo largo de todo el año estudiosos, espeleólogos y visitantes en general para contemplar el maravilloso tesoro que se encuentra protegido en las cuevas y cavernas de sus montes.
Es también muy notable el patrimonio religioso y civil, entre ellos, la Iglesia de San Pedro en Ramales, templo de cruz latina con un retablo mayor churrigueresco del 1727.
San Emeterio y San Celedonio de Gibaja, edificada hacia 1500 con una nave dividida en dos tramos.
Nuestra Señora de Guadarmino, del siglo XIV, templo de una nave con capilla mayor y dos tramos.Retablo neoclásico con una imagen gótica de la Virgen del siglo XIV.
En cuanto a los edificios civiles destaca el palacio de Revillagigedo del siglo XVIII, y la casa de Juan de Sarabia, Caballero de la Orden de Calatrava de la misma fecha.
Ramales cuenta también con hijos ilustres que nacieron en su seno como Rodrigo Gibaja, nacido en 1504 cuyo nombre verdadero era el de Rodrigo Amador Navarro. Maestro de Cantería al que se atribuye la obra de la cabecera de la Iglesia de Santoña. Trabajó gran parte de su vida en Jaén y Granada.
Don Eduardo García de Enterría y Martínez-Carande, jurista de reconocido prestigio, autor de más de veinte libros y un centenar de artículos de contenido jurídico publicados en revistas españolas y extranjeras.
Desde 1970, Académico de número de la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia.
Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo hasta 1986.
Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales.
En posesión de un amplio repertorio de premios y reconocimientos.
Hijo Predilecto de Liébana desde 1972 y Montañés del Año, nombrado por el Ateneo de Santander en 1976 y 1978.
En el aspecto lúdico es destacada la singular celebración a principios del mes de julio de la Verbena del Mantón, declarada de Interés Turístico Regional. De ambiente madrileño su origen se remonta al año 1839, crucial para Ramales en el que se produjo como hemos comentado anteriormente, la batalla entre los liberales y los carlistas. Los vencidos en su huída dejaron un arcón repleto de Mantones de Manila, que más tarde el general Espartero ordenó repartir entre las jóvenes del pueblo.
La fiesta tiene lugar el sábado siguiente a las festividades de San Pedro Apóstol y San Valentín, 29 y 30 de junio y culmina en un desfile de damas ataviadas con Mantones de Manila bailando un chotis con la música de un organillo.
La rica gastronomía, el esmerado trato de los establecimientos y la amabilidad de sus gentes convierten a Ramales en lugar de destino muy apetecido, apreciado e inolvidable.
Fuente consultada
Cantabria 102 municipios.
Fotos.
www.cantabriajoven.com
ramales-www.cantabriamedioambiente.com
Atravesado por el río Asón y afluentes, sus riberas de bosque y praderías discurren entre escarpados acantilados y afloramientos de rocas calizas que llegan a alcanzar más de 700 metros de altura encontrándose muchas de ellas, horadadas por abundantes grutas muy visitadas y exploradas por espeleólogos de todo el mundo.
La presencia humana en Ramales, ya es confirmada desde los tiempos de la Prehistoria por gran cantidad de testimonios arqueológicos hallados en las cuevas de Covalanas, el Mirón y el conjunto de yacimientos del valle del rio Carranza.
La primera referencia escrita a este municipio y sus núcleos de población se encuentran en los documentos contenidos en el Cartulario de Santa María del Puerto de Santoña, el primero del año 1170 referido a San Emeterio de Gibaja y el de 1210 a Ramales.
El valle del Asón acoge la que fue una de las vías de comunicación más popular entre la Meseta y el Cantábrico durante las Edades Media y Moderna, enlazando el importante puerto de Laredo con el centro comercial de Burgos. Ramales, situado en un punto estratégico fue siempre un territorio muy frecuentado, que le llevó a disfrutar durante muchas épocas de un gran florecimiento económico
En la Edad Media se creó la Junta de Parayas formada por los concejos de Gibaja, Ojébar, Ramales y Rasines, en los que ejercía jurisdicción la Corona a través del Corregimiento de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar, a las que ya nos hemos referido en anteriores ocasiones.
Constituídos los municipios en el año 1822, la Junta de Parayas fue dividida en dos Ayuntamientos, Ramales y Rasines.
Ramales escenario involuntario de las guerras carlistas pagó un alto tributo ya que gran parte de sus edificaciones fueron destruídas por el fuego con motivo de los durísimos enfrentamientos entre los partidarios de Espartero y Maroto. La batalla de la Victoria del 17 de abril de 1839 en la que Espartero derrotó a las tropas carlistas de Maroto, dio origen a que Ramales, sea conocido desde esa fecha como “Ramales de la Victoria”.
En la actualidad buena parte de las construcciones más veteranas y emblemáticas de Ramales son reconstrucciones o bloques de nueva planta erigidos después del final de los combates.
A principios del siglo pasado, Ramales volvió a la palestra cultural gracias al tesoro arqueológico y artístico que guardaban las cavernas que la naturaleza había horadado en los muros pétreos de sus montes. Don Hermilio Alcalde del Río y Lorenzo Sierra, descubrieron en 1903 dos de los yacimientos más importantes de la zona: Covalanas y el Mirón, la primera, declarada Monumento Arquitectónico Artístico en 1924 cuenta con más de veinte representaciones de animales de gran belleza. La del Mirón muestra las etapas de ocupación más completas de la región cantábrica.
Otras cuevas también de gran importancia son las de La Haza, Cullalvera, La Luz, Covanegra-Sotarriza, La Pondra y el Morro del Oridillo.
Este riquísimo patrimonio arqueológico coloca a Ramales en uno de los lugares más importantes de Cantabria, al que acuden a lo largo de todo el año estudiosos, espeleólogos y visitantes en general para contemplar el maravilloso tesoro que se encuentra protegido en las cuevas y cavernas de sus montes.
Es también muy notable el patrimonio religioso y civil, entre ellos, la Iglesia de San Pedro en Ramales, templo de cruz latina con un retablo mayor churrigueresco del 1727.
San Emeterio y San Celedonio de Gibaja, edificada hacia 1500 con una nave dividida en dos tramos.
Nuestra Señora de Guadarmino, del siglo XIV, templo de una nave con capilla mayor y dos tramos.Retablo neoclásico con una imagen gótica de la Virgen del siglo XIV.
En cuanto a los edificios civiles destaca el palacio de Revillagigedo del siglo XVIII, y la casa de Juan de Sarabia, Caballero de la Orden de Calatrava de la misma fecha.
Ramales cuenta también con hijos ilustres que nacieron en su seno como Rodrigo Gibaja, nacido en 1504 cuyo nombre verdadero era el de Rodrigo Amador Navarro. Maestro de Cantería al que se atribuye la obra de la cabecera de la Iglesia de Santoña. Trabajó gran parte de su vida en Jaén y Granada.
Don Eduardo García de Enterría y Martínez-Carande, jurista de reconocido prestigio, autor de más de veinte libros y un centenar de artículos de contenido jurídico publicados en revistas españolas y extranjeras.
Desde 1970, Académico de número de la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia.
Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo hasta 1986.
Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales.
En posesión de un amplio repertorio de premios y reconocimientos.
Hijo Predilecto de Liébana desde 1972 y Montañés del Año, nombrado por el Ateneo de Santander en 1976 y 1978.
En el aspecto lúdico es destacada la singular celebración a principios del mes de julio de la Verbena del Mantón, declarada de Interés Turístico Regional. De ambiente madrileño su origen se remonta al año 1839, crucial para Ramales en el que se produjo como hemos comentado anteriormente, la batalla entre los liberales y los carlistas. Los vencidos en su huída dejaron un arcón repleto de Mantones de Manila, que más tarde el general Espartero ordenó repartir entre las jóvenes del pueblo.
La fiesta tiene lugar el sábado siguiente a las festividades de San Pedro Apóstol y San Valentín, 29 y 30 de junio y culmina en un desfile de damas ataviadas con Mantones de Manila bailando un chotis con la música de un organillo.
La rica gastronomía, el esmerado trato de los establecimientos y la amabilidad de sus gentes convierten a Ramales en lugar de destino muy apetecido, apreciado e inolvidable.
Fuente consultada
Cantabria 102 municipios.
Fotos.
www.cantabriajoven.com
ramales-www.cantabriamedioambiente.com


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