miércoles, 28 de noviembre de 2007

JUEGO DE LOS BOLOS EN CANTABRIA





Bolo Pasiego





Aunque al juego de los bolos, le consideramos un deporte autóctono de Cantabria existen unas cuantas hipótesis sobre su origen.

Algunas se lo adjudican a los egipcios, otras lo situan entre los griegos a quienes se lo copiaron los romanos y así sucesivamente, van hilvanándose varias de estas teorías que incluyen a los celtas e incluso a los visigodos, aunque la realidad es que no son muy sostenibles dada la nula o escasa influencia que ejercieron estos pueblos en la vida de los cántabros.

Lo que si parece más verosímil es que realmente el origen fuera germánico y que llegara hasta nuestra tierra a través de los peregrinos del Camino de Santiago, aunque la primera referencia que se conoce del juego es un bando del Ayuntamiento de Santander del año 1627, mediante el cual se anunciaba que el Ayuntamiento multaría con 200 maravedíes a todo aquel que jugara en cualquier calle de Santander .Esta sanción se cree iba dirigida a evitar la obstrucción del tráfico al puerto.

A partir de estas fechas van apareciendo más comentarios y sanciones, por diversas causas a la práctica de los bolos en varias localidades como Ampuero, Santillana del Mar, Puente San Miguel, etc. y es en esta última donde se publica a finales del siglo XIX, el primer Reglamento del Juego de los Bolos que contenía 12 artículos.

En 1919 la Federación Bolística Montañesa regula el juego, corrige las prácticas viciosas, y unifica las condiciones de juego.

En 1941, se crea en Madrid la Federación Española de Bolos a la que sigue unos meses más tarde la Cántabra y a partir de 1958 se establecen las competiciones de liga y la creación de las Peñas con el ordenamiento de varias categorías en el juego.

La bolera donde se juega, es un recinto de tierra de unos 36 metros de largo por 6 de ancho, (las medidas aunque parecidas pueden variar, según la modalidad de juego), cerrado en todo su perímetro para evitar que las bolas puedan lesionar a los espectadores.

Las boleras generalmente están rodeadas de árboles que protegen del sol, ya que los bolos habitualmente se practican en verano, culminando la temporada oficial a finales del otoño, aunque últimamente van construyéndose boleras cerradas dada la gran afición existente y la práctica del juego a lo largo de todo el año con carácter particular por los aficionados.

El juego se realiza con 9 bolos más el emboque y para derribarlos se utilizan bolas de madera, generalmente de roble que pesan entre 1.700 y 2.300 gramos y la distancia de tiro oscila entre los 14 a 20 metros..
Los bolos se colocan o “plantan” en la zona central, llamada caja con una separación entre ellos de 65 a 74 cm.

La Liga se juega entre las  Peñas y los campeonatos se realizan de forma individual o por parejas.

En Cantabria tenemos cuatro modalidades de juego que son el bolo palma, (el que más se practica), el bolo pasiego, el bolo trasmerano o pasabolo losa, y el pasabolo de tablón.

Como decimos, Cantabria posee una enorme afición y cuenta con gran cantidad de jugadores en todas las modalidades y categorías, incluídas la juvenil, cadete, infantil, alevines, féminas y universitarios.

La Federación Cántabra organiza al final de la temporada oficial una gran gala para reunir a los jugadores a las peñas y a los aficionados en una fiesta de convivencia y reconocimiento, entregando diplomas y distinciones a jugadores y peñas que acreditan los triunfos de los jugadores en los diferentes campeonatos de cada modalidad, y el trabajo de organización realizado por las Peñas.


Ánimo a todos y continuemos engrosando la afición a nuestro deporte.


Fuentes consultadas
Ayuntamiento de Selaya
Guia cultural Cantabria.com
El Diario Montañes



martes, 27 de noviembre de 2007

TIEMPO DE NAVIDAD



















En estas entrañables fechas cuando la Navidad se acerca vuelven a nuestros corazones los recuerdos bonitos, las añoranzas y los deseos de volver a casa, reunirnos con la familia y ver a los amigos.

Recordamos con nostalgia nuestra niñez, cuando reunidos en familia celebrábamos las tradicionales pascuas de Navidad y la alegría desbordada de los Reyes Magos que año tras año deleitaban nuestra vida.

La instalación del Nacimiento, los villancicos, las vacaciones, los juegos, y la espera de los regalos, los vivíamos con alegría e ilusión.

Hoy aunque los tiempos han cambiado mucho y nos han traído otras alternativas, todavía la mayoría de las familias seguimos celebrando la tradición heredada de nuestros antepasados.

Nos gusta disponer de unos días libres para poder disfrutarlos paseando por las ciudades y los pueblos, alegres y engalanados para recibir la Navidad, el Año Nuevo y los Reyes Magos.

Ver los Nacimientos, escuchar villancicos y soñar un poco nos deleita la vida.

Paseamos por las calles observando las novedades surgidas y saboreando con regusto la satisfacción que nos invade al comprobar que todavía se conservan edificios, tiendas, o cafeterías que son para nosotros parte de nuestras vivencias y de muchos momentos felices.

Transcurren estas fiestas entrañables, y en ellas disfrutamos a tope de la compañía de nuestros mayores y de nuestros niños. Es una bendición y una gran suerte.

Es también tiempo de reencontrarnos con nuestros amigos y recordar y compartir con ellos los buenos momentos pasados.

Todos esperamos con ansiedad el día de la lotería con el íntimo deseo de que seamos nosotros los afortunados. Es una sensación inigualable.

Las madres van haciendo las compras para la Cena de Nochebuena y la Comida de Navidad. Los dulces, los turrones, los vinos, el cava y todos los demás productos tradicionales alegran nuestra vista y nos auguran gratos momentos.

Todos estas sensaciones, recuerdos y preparativos culminan en la celebración de la Cena de Nochebuena con toda la familia reunida.

La Cena de Nochebuena es el acontecimiento cumbre en el que los caracoles, plato tradicional por excelencia no puede faltar en ninguna casa que celebre la Navidad en nuestra tierra y en otras lejanas donde haya cántabros, aunque la mesa contenga abundantes y ricos manjares.

La Misa del Gallo es igualmente una tradición mantenida y celebrada por una gran cantidad de personas que gustan de celebrar la Natividad del Señor.

Otras, generalmente los más jóvenes prefieren participar en otra clase de festejos y celebrar esta noche a su manera, una vez han cenado en familia.

Unos y otros, todos, de nuevo vuelven a reunirse en familia para la Comida de Navidad que tampoco falta en la tradición de nuestras casas y pueblos.

Yo deseo que estas Fiestas de la Navidad, sigan celebrándose entre todos nosotros y les animo también a que transmitan a los niños estas hermosas celebraciones familiares que son uno de los tesoros más preciados que conservamos de nuestras generaciones anteriores.

Deseo también recordar a todas las personas que por la causa que fuere no puedan participar de estas celebraciones y manifestarles mi solidaridad y deseo de que en estas fechas, se hagan acompañar de los recuerdos bonitos que permanecen fielmente a su lado y con ellos se trasladen a los tiempos felices con las personas amadas que ya no están.

Ojalá que el espíritu de la Navidad nunca desaparezca de nosotros y de nuestras vidas.



sábado, 24 de noviembre de 2007

LAS BUENAS PERSONAS












Hoy en este mundo de prisas y frivolidades deseo resaltar la trayectoria de todas las buenas personas que circulan por él sin que generalmente nos percatemos de las cualidades y virtudes que acompañan su quehacer rutinario.

Como sabemos, existen toda clase de personas buenas, malas y regulares. Yo sinceramente creo que abundan más las buenas.

El ritmo desenfrenado de la vida en el que nos vemos inmersos, plagado de obligaciones, acontecimientos y sucesos, nos impide ver y apreciar las muchas bondades que poseen gran cantidad de personas con las que nos relacionamos o tratamos. Es decir, los árboles impiden ver el bosque.

Frente a la creencia actual, que nos invade de que los triunfadores son aquellos que sobresalen de los demás por su dinero, belleza, poder, agresividad, fuerza y similares adornos, yo deseo resaltar los valores personales de todos aquellos otros que trabajan diaria y calladamente por su familia y por la sociedad.

Se divierten, colaboran con los demás, son solidarios y siempre están en el sitio adecuado para acudir en ayuda de los que los necesitan.

Todos los días en nuestro trabajo o en las actividades que realizamos nos encontramos con personas que reuniendo grandes cualidades, pasan por nuestro lado sin que siquiera nos paremos a pensar en su valía y mucho menos apreciarla.

El padre, el hombre prudente y cariñoso que da seguridad en la casa, que comparte con la madre los cuidados y atenciones que necesitan los hijos. El que a horas muy tempranas se levanta de la cama procurando no hacer ruido para no despertar a los demás. El que acude al trabajo que le absorbe la mayor parte del día. El que se devana los sesos para sacar adelante su negocio o para realizar lo mejor posible su trabajo. El que recibe y soporta, los primeros y duros golpes cuando las cosas no van bien.

El hombre que en silencio sigue sorteando las dificultades del camino, para que la vida de los que de él dependen no se resienta o lo haga lo más livianamente posible.

El hombre que se pasa el día poniendo todo de su parte para que la de los que le rodean sea menor, el que da a cada persona su lugar, respeta a su interlocutor, es benevolente, actúa con nobleza, tiene palabra. Es prudente y tiene educación.

A las madres, generosas, sacrificadas y cariñosas que se desviven por los suyos y que no disponen de tiempo para ellas, porque el que tienen les parece poco para dedicárselo a su familia.

A las madres dedicadas al cuidado de los suyos y que reparten su tiempo entre el hogar y el trabajo fuera de casa.

A las madres volcadas plenamente en el cuidado de la familia, del hogar y de las personas mayores, careciendo de tiempo para dedicarlo a sí misma.

A todas las madres que se esfuerzan por conseguir la armonía familiar, el bienestar de los suyos, que distribuyen hasta extremos imposibles los ingresos para que todos tengan lo necesario, y si es posible, una pequeña alegría.

A todas las madres que cuidan a sus hijos, que les hablan y les escuchan, que les ayudan, les apoyan y les protegen.

A todas las madres que junto a los padres son el puerto seguro donde se refugian los barcos rescatados de la deriva.

A los hijos que caminan en busca de un horizonte limpio. Que estudian y se preparan para su inmersión plena en la vida. Que trabajan. Que son cariñosos y responsables, que se divierten sanamente, que son buenos compañeros, amigos y solidarios con la sociedad, que tienen ilusiones, que colaboran y ponen lo mejor de su parte para lograr una vida mejor y más justa para todos.

A los hombres y mujeres que participan en la sociedad y en todos sus ámbitos, trabajando en labores de apoyo fundamentales para la buena marcha de la vida.

A los que sin estridencias ni alharacas realizan los trabajos que la sociedad no valora, y sin embargo, son imprescindibles para su funcionamiento.

A los que saben escuchar, dialogar y dar buenos consejos.

A los que pasaron la mayor parte de su tiempo trabajando y viviendo para los demás y en el ocaso de su vida se encuentran solos y olvidados.

A todas estas personas poseedoras de las admirables cualidades, que en su mayor parte pasan desapercibidas por el frenético ritmo de vida que llevamos y por los estereotipos sociales vigentes a todas ellas, deseo mostrarles mi reconocimiento por su valía, por su comportamiento y, sobre todo, porque son buenos.


Para todos mi sincera admiración.


jueves, 22 de noviembre de 2007

VITAL ALSAR











Nació en Santander, capital de Cantabria en el año 1933. Pasó su niñez y juventud en nuestra tierra. Estudio en el colegio de la Salle y después hizo la carrera de Profesor Mercantil, aunque nunca llegó a ejercer esta profesión.

Cumplidos ya los veinte años salió de España buscando trabajo. Llegó a Francia donde permaneció durante más de tres años, trabajando en varios oficios, y desde allí pasó a Stuttgart y Hamburgo residiendo y trabajando allí también durante varios años. En Alemania empezó a madurar la vieja idea de cruzar el Pacífico en balsa, que ya venía alimentando desde años atrás.

Saltó el Atlántico y se fue a Canadá donde trabajo en unas minas de hierro. Residiendo en Montreal conoció a Marc Módena que sería en adelante su compañero en todas las expediciones que realizó.

En 1970 intentó por primera vez cruzar el Pacífico en balsa, pero esta gesta no fue debidamente reconocida y hubo de intentarlo en otra segunda para acallar las voces de los científicos que afirmaban que el éxito fue casual.

Tres años después lo intentó con la Balsas y con ello calló las voces disconformes.

Vital Alsar siguió alimentando sus sueños y en 1980 cambió las balsas por los galeones y a bordo de La Marigalante viajo por todo el mundo, llevando el trapo blanco, dando así inicio a la puesta en práctica de su proyecto Mar, hombre y paz.

Hoy, 22 de noviembre de 2007, hace justamente 20 años que Vital Alsar llegó a nuestro puerto de Santoña a bordo de La Marigalante.

Toda la flota pesquera de Santoña, las embarcaciones de recreo y un remolcador dieron la bienvenida a la hermosa Marigalante que recibida en la bocana fue introducida por el remolcador hasta el puerto entre la emoción y el alborozo de todos los presentes.

Todas las autoridades regionales y locales estaban presentes y Vital Alsar y La Marigalante, fueron recibidos y agasajados con los honores y fastos que se reconocen a los héroes y a los valientes.

Fue absolutamente memorable.

El Obispo de Santander se sumó también a la bienvenida y recibió al navegante en la Iglesia de Santa María del Puerto con la solemnidad y reconocimiento propios de la persona a quien iban destinados.

Igualmente resultó un acontecimiento inolvidable.

La vida y trayectoria de Vital Alsar ha transcurrido y transcurre colmada de premios y reconocimientos a todo su trabajo, estudio y expediciones.

Hoy nuestro navegante universal sigue adelante con proyectos muy elaborados y ambiciosos dirigidos a formar a los niños, a unir a todos los marinos del mundo, y también preparando libros y nuevas expediciones.

Actualmente trabaja en su décima operación transoceánica denominada “el niño, la mar y la paz “.

La efectuará en un trimarán, inspirado en la técnica de construcción de los navegantes mayas. El destino final será Grecia, aunque a lo largo del trayecto efectuará varias escalas en otros tantos paises.

Esta expedición tiene como objetivo fomentar la paz y rendir homenaje a los navegantes de las antiguas civilizaciones, griegos, egipcios, fenicios, vikingos y mayas.

Los cántabros, nos sentimos muy orgullosos del navegante Vital Alsar y hoy rememorando aquel 22 de noviembre de 1987, volvemos a reiterarle nuestro reconocimiento por los momentos de gloria que ha experimentado, por las hazañas realizadas, por valiente y por llevar a Cantabria por el mundo.

Fuentes consultadas
Diario Montañes.Cantabria
Diario de Yucatán.Méjico
Conferencia de don Alberto Vázquez Figueroa
en el Ateneo Jovellanos de Gijón





martes, 20 de noviembre de 2007

UNA DE LAS CUATRO VILLAS DE LA MAR COSTERA



       Capilla de la Virgen de la Barquera



Santuario de la Barquera            




Iglesia de Santa María de los Ángeles




Castillo




Murallas



Hospital de la Concepción




Puerta del peregrino      



                 Playa y dunas al fondo





Paisaje de la ría con los Picos de Europa al fondo


San Vicente de la Barquera



Poblada desde los tiempos más remotos, aunque las primeras noticias escritas que nos han llegado son de la época de los romanos, que nos hablan de los cántabros pertenecientes a la tribu de los orgenomescos, que ocupaban esta zona y ya utilizaban el puerto para adentrarse en el mar a navegar.

En el siglo VIII, el rey Alfonso I el Católico, hijo de Pedro Duque de Cantabria y yerno de Pelayo (ya que se había casado con la hija de éste, Ermesinda) fortificó la villa y la repobló nuevamente con cristianos que habían venido a Cantabria huyendo de los musulmanes.

El nombre de San Vicente de la Barquera aparece a partir del Fuero otorgado por Alfonso VIII en 1210.

Alfonso VIII fue concediendo los Fueros a los cuatro puertos más importantes de Cantabria que eran Santander, Laredo Castro Urdiales y San Vicente de la Barquera. Estas cuatro localidades, constituyeron la Hermandad de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar, y sus privilegios les otorgaban la jurisdicción marítima en exclusiva de toda la costa de Cantabria, obteniendo con ello una gran preponderancia económica.

El fuero, los privilegios y el despegue económico, supuso para la Villa de San Vicente de la Barquera una época de esplendor que le permitió participar al igual que las otras Villas de Cantabria, en la Reconquista , colaborar en la conquista de Sevilla y en la aventura del descubrimiento de América aportando para ello a sus hombres y sus naves. También fueron muy importantes las expediciones a Terranova para la captura de bacalao.

En 1517, llegó a la Villa, procedente de Flandes, el emperador Carlos V. Su estancia fue uno de los acontecimientos más importantes de su historia, siendo agasajado por las autoridades y habitantes del lugar.

Al igual que ocurrió en otras zonas, también padeció una época de desgracias, con incendios, enfermedades y avatares de todas clases que ocasionaron una pérdida de poder económico, y el declive social y político durante largos años.

San Vicente de la Barquera fue un importante paso del Camino de Santiago en la ruta de la costa. Todavía hoy se conservan las ruinas del Hospital de la Concepción donde encontraban refugio y asistencia los caminantes que se dirigían hacia el Sepulcro del Santo atravesando para ello las murallas por la cercana puerta del Peregrino.

San Vicente de la Barquera, junto al privilegio de su ubicación en pleno parque natural de Oyambre, atesora un gran patrimonio monumental, reconocido como Conjunto Histórico Artístico.

El Santuario de la Barquera.

Erigido en el siglo XIV. Alberga la imagen de la Virgen de la Barquera, Patrona de la localidad, que según la tradición apareció en este lugar “un martes de Pascua florido”.Llegó sola en una pequeña embarcación, sin tripulación, velas ni remeros, y durante siglos hizo el milagro de señalar la dirección del viento futuro a los marinos.
Virgen muy querida por los marineros y por toda la Villa de San Vicente de la Barquera, en su honor celebran sus habitantes todos los años la tradicional fiesta de la Folía, en la que veneran y pasean a la Virgen por tierra y por Mar con gran devoción y alegría.

La Iglesia de Santa María de los Ángeles.


Su construcción abarcó varios siglos iniciándose en el XIII y finalizándose en el XVI. De gran tamaño, como casi la mayor parte de las iglesias fue emplazada sobre otra anterior. Su arquitectura es muy característica del gótico montañés. Posee una gran torre incorporada a la construcción y cuenta con dos puertas románicas. El interior tiene tres naves de bóvedas ojivales, y el retablo mayor es de estilo barroco. Posee también varias capillas laterales donde existen varios enterramientos. El más importante de los sepulcros por sus características artísticas es el del Inquisidor Antonio del Corro cuya estatua yacente que le representa leyendo un libro está considerada como una de los esculturas funerarias más importantes y bellas de España.

El Hospital de la Concepción.


Construido durante los siglos XIV y XVI para atender a los peregrinos que siguiendo la ruta de la costa, iban en busca del sepulcro de Santiago.

El castillo del Rey.


Imponente y extraordinario construido en el año 1210 a raíz de la concesión por el rey Alfonso VIII del fuero a San Vicente de la Barquera.

La Torre del Preboste.


Torreón situado junto a la puerta de Santander o de la Barrera. Parece ser que fue la sede del preboste, que era el encargado real de recaudar los impuestos en la Edad Media. También albergó durante un tiempo la cárcel del pueblo.

Palacio de la familia Corro.

De tipo Renacentista Hoy sede del Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera. Fue encargada su construcción por el inquisidor Antonio del Corro en el siglo XVI y en su fachada figuran dos escudos relacionados con la familia del fundador.

El convento de San Luís.

Construido en el siglo XV. Aunque en ruinas, todavía conserva una gran parte de los muros, ábsides, bóvedas y arcos góticos. En este monasterio se hospedó el emperador Carlos V, cuando pasó por la Villa a su llegada a España para ser coronado rey. Hoy este convento, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal, está en manos privadas aunque puede visitarse en determinadas fechas del año.

La muralla.  

C
on un origen antiquísimo fue reforzada y fortificada por el rey Alfonso I a mediados del siglo VIII y se le añadió el castillo del rey construido a principios del siglo XIII. Se conserva una gran parte de la zona norte y una importante de la zona sur con las Puerta del Peregrino y de la Barrera.

El Puente de la Maza.

Fue iniciada su construcción en piedra a partir del siglo XV, sobre otro que existía ya de madera. En aquellas fechas fue considerado el mayor puente del reino.Contaba 32 ojos.

Bibliografía consultada
Gran Enciclopedia de Cantabria. Editorial Cantabria SA. Santander.
www.sanvicentedelabarquera.biz
www.cantabria102municipios.com






sábado, 17 de noviembre de 2007

GOLETA CANTABRIA INFINITA













NUESTRA BONITA GOLETA

La goleta es un buque de dos o más mástiles con el aparejo formado por velas auricas y de cuchillo dispuestas en el palo siguiendo la línea de crujía de proa a popa.

Aparece en el siglo XVIII y es una embarcación muy parecida al bergantín, aunque se diferencia de éste por su aparejo.

Puede alcanzar gran velocidad, pero debido a su menor tamaño se dedicaba fundamentalmente al transporte de cabotaje.

Por lo general solían tener un menor desplazamiento que los bergantines, aunque ha habido excepciones y en algunos casos han navegado entre continentes.

Desapareció en el siglo XIX al mismo tiempo que la navegación a vela, aunque su aparejo sigue utilizándose en las embarcaciones deportivas de vela y en los buques escuela.

El aparejo de las goletas está formado por palos, vergas, jarcias y velas, conjunto este, que permite a la embarcación ponerse en movimiento aprovechando la fuerza del viento que impulsa las velas y estas a su vez la transmiten a las vergas a los palos y a las jarcias y todo este empuje es dirigido al casco de la embarcación.

El conjunto de vergas y mástiles forman la arboladura del buque.

En nuestra tierra tenemos una bella goleta, llamada “Cantabria Infinita” con una eslora total de 31 metros, una manga de 8 metros y un calado de 3 m. y Velacho de 400 m/2 de dos palos.

La admiración que nos produce nuestra embarcación cuando surca el mar o está amarrada a puerto, solo es comparable con su belleza y la nobleza de su cometido.

Su finalidad es dar a conocer la mar e instruir a los niños y jóvenes de Cantabria y del resto de España en los asuntos marinos.

Realizar excursiones con los estudiantes de colegios e institutos.

Profundizar en el mundo de la navegación.

Impartir conferencias, charlas, cursos, seminarios, talleres escolares.

Mostrar las artes de la pesca, el conocimiento de la embarcación.

Iniciarles en el conocimiento de la meteorología, la concienciación ambiental, la flora, la fauna y los fondos marinos y en general todo lo relacionado con este mundo apasionante.

La goleta navega por nuestra costa, arribando a los puertos de Cantabria, para saludar a todos los vecinos de nuestra Comunidad y dar a conocer el proyecto a los niños, jóvenes y ciudadanos en general e invitarles a participar en el mejor y mayor conocimiento del ámbito marino.

Deseamos que este proyecto nos sirva a todos para descubrir o ampliar los conocimientos del mundo de la mar de sus gentes y sus maravillas.

Bibliografía consultada
Fernández Fontecha, Francisco (1998): Construcción aparejo y maniobras.
fotos: www.cantabria infinita.es
Diario Montañes





jueves, 15 de noviembre de 2007

IGLESIAS Y ERMITAS RUPESTRES DE CANTABRIA



Iglesia de Cadalso




Iglesia de Arroyuelos

ARTE RUPESTRE EN VALDERREDIBLE, MONTESCLAROS Y ARREDONDO


Dentro de nuestra siempre bella y sorprendente Cantabria, y situado concretamente en su parte más meridional, se encuentra el noble Valle de Valderredible, agasajado con un paisaje sereno, alegre y acogedor, en el que sus moradores aprovechando las benévolas condiciones geológicas y climáticas de la zona, desarrollaron durante los primeros tiempos del medievo un singular conjunto de manifestaciones artísticas y religiosas de carácter rupestre que fueron talladando en la roca viva.

La zona de Valderredible posee más de 50 ermitas rupestres, todas ellas enclavadas en un entorno maravilloso entre arboledas, pastizales, sendas peatonales, pistas y una Naturaleza dadivosa.

Las Iglesias y ermitas rupestres sencillas y recogidas, fueron construidas como decimos anteriormente en su mayoría en la Alta Edad Media entre los siglos VIII y X, por los cristianos que huyendo de los musulmanes, llegaron a estas zonas para protegerse de sus incursiones y ataques, repoblando este territorio.

La confusión o adaptación de estas construcciones con el paisaje y el entorno evitaba que fueran descubiertas, destruídas o quemadas.

Entre el gran número que existe de estas sencillas construcciones, destacan especialmente, por sus características las Iglesias y Ermitas rupestres de:

SAN ANDRES DE VALDELOMAR

Dentro del término de esta localidad se encuentra una gran cueva, de planta casi triangular, excavada en las rocas de arenisca. Se trata de una cavidad, inicialmente natural, que fue siendo modificada por las tallas de los eremitas para acondicionar su interior.

En la parte norte de la misma peña existen otros habitáculos, también relacionados con los usos eremíticos.

SANTA MARIA DE VALVERDE

También excavada en una peña de arenisca sobre la que se levanta una espadaña románica. Dispone de tres vanos, que permiten el paso al espacio litúrgico subterráneo, uno de los cuales toma forma de arco ojival dovelado.

Tiene dos naves separadas por pilares de sección cuadrada y la cubierta está formada por bóvedas, que imitan lejanamente, las formas de la bóveda de cañón con lunetos.

CAMPO DE EBRO

Iglesia rupestre, probablemente dedicada a San Miguel, como la parroquia de la localidad actualmente en culto. Es una iglesia de una sola nave, rectangular alargada, con restos de un pilar central que aunque ha desaparecido, todavía pueden verse algunos restos en el techo. Su testero tiene planta cuadrangular, con las esquinas redondeadas, con el techo en forma de bóveda de horno. El arco triunfal es de medio punto irregular. Presenta un banco corrido, labrado a lo largo de todas las paredes.

CADALSO

Se trata de una iglesiuca rupestre de una sola nave, de planta rectangular, cubierta por una bóveda de cañón imperfecta, apuntada en algún tramo, con una altura media de 2'5o mts. El arco triunfal adopta la forma de arco de medio punto. La cabecera está formada por un ábside trapezoidal, cubierta con una bóveda de formas imperfectas.

En la pared meridional de la peña existen unos vanos que dan acceso e iluminan el interior:

Sobre la peña existen, al menos dos tumbas que por su tamaño, pueden ser de adultos, y que fueron excavadas en la roca. Una de ellas tiene labrada un reborde perimetral para el encaje de la tapadera.

ARROYUELOS

La iglesia se encuentra situada en el extremo nor-occidental de la localidad y estuvo dedicada a los Santos Acisclo y Victoria, según manifestación de González Echegaray,

Consta de dos plantas: la inferior tiene su cabecera ultra-semicircular (arco de herradura), cerrándose el otro extremo con un contra-ábside que prolonga la nave hacia el oeste y la remata en media circunferencia irregular. La nave interior esta formada por dos ampliaciones de la nave principal. El arco triunfal tiene un vano común a ambas plantas rematado en arco de herradura.

A la planta superior se accede desde la nave principal a través de la escalinata que alcanza el nivel de este piso, excavado entre la pared meridional de la nave principal y el exterior de la roca donde se sitúa la cavidad.

En el exterior, junto a la entrada, existe una necrópolis de tumbas excavadas en roca, antropomorfas y de bañera. El número total de sepulturas de las que quedan vestigios es de 7, una de ellas con moldura para encajar la tapadera; otra es infantil dado el tamaño de la misma. La orientación de todas ellas es la cristiana de este-oeste, con la cabecera hacia el ocaso.

La Iglesia semi-rupestre de :

Puente del Valle



En la Peña de San Pantaleón existe una importante necrópolis formada por tumbas excavadas en roca. En su extremo izquierdo aparece una plataforma rocosa tallada, en la que probablemente se estableció un espacio litúrgico, de una sola nave rectangular y un ábside también rectangular. El acceso se efectúa por una escalerilla tallada en roca, de la que todavía puede apreciarse uno de los peldaños.


Otras Iglesias Rupestres fuera de Valderredible son :

MONTESCLAROS

Los orígenes legendarios del Monasterio de Nuestra Señora de Montesclaros están estrechamente relacionados con la aparición de la imagen de la Virgen en una oquedad tallada en una roca, sitio que con frecuencia era visitada por un toro que pastaba por los alrededores junto al resto de la manada, y que a causa de estas visitas, abandonaba con frecuencia, hecho que ocasionó la extrañeza del pastor que la cuidaba y le hizo seguir un día al toro descubriendo con asombro, la cueva y la imagen de la Virgen de Montesclaros.

Los inicios y demás antecedentes medievales del actual convento de Montesclaros, son poco conocidos, lo que impide saber con mayor amplitud sus orígenes. No obstante, la aparición de sarcófagos fechados a finales del siglo XIV nos lleva a pensar sobre la existencia de un centro de culto con prestigio comarcal ya desde aquellas fechas.

La constatación de señales de picado en la cueva de la Virgen similares a las aparecidas en otras iglesias y eremitorios de la comarca, nos lleva a la conclusión de que el lugar ya tuvo uso religioso en fechas muy cercanas a la Alta Edad Media.

SOCUEVA. ARREDONDO

Alejada de estas zonas anteriores, y situada en la localidad de Arredondo se encuentra la Iglesia Rupestre de San Juan, próxima al nacimiento del río Asón.

Aprovechando la formación kárstica de este singular valle, se encuentra, en el barrio de Socueva, una de las escasas reliquias del patrimonio artístico altomedieval construida fuera de la zona de Valderredible. La rústica iglesia, bajo la advocación de San Juan Bautista,

Esta ermita de San Juan de Socueva, a diferencia de las del Valle de Valderredible, no fué excavada en roca, sino, construida cerrando una de las bocas de la cueva y aprovechando el voladizo calizo. Está situada en un medio geológico cavernoso, en el que se han hallado materiales y evidencias arqueológicas atribuibles al paleolítico y a los tiempos protohistóricos.

Estos tesoros de Cantabria que hemos descrito y que han llegado hasta nuestros días nos muestran la sencillez y la grandeza de las personas que nos precedieron y han de servirnos de ejemplo y reflexión para continuar la tarea de conservar el legado que nos dejaron y que, a su vez, nosotros hemos de encargar a nuestros continuadores en la Historia de nuestra entrañable tierra.

bibliografía consultada:
Cuadernos de Campo,marzo 1997
don Ramón Bohigas Roldán



martes, 13 de noviembre de 2007

CASTRO URDIALES VILLA MARINERA DE CANTABRIA




IGLESIA DE SANTA   
MARIA DE LA ASUNCION




ATAÚLFO ARGENTA




Hermosa y alegre villa marinera, pescadora y capital del Municipio cántabro que comprende 14 núcleos poblacionales entre los que se incluye.

Municipio como decimos, situado en la parte más oriental de Cantabria, su capital Castro Urdiales, se asienta sobre los restos de la antigua ciudad romana de Flaviobriga y de las ruinas medievales allí existentes.

La zona más moderna repleta de edificios en su mayor parte de reciente construcción con una arquitectura contemporánea y con formas y estructuras variadas le otorgan un estilo propio muy admirado por vecinos y visitantes

Castro Urdiales ha sido lugar de residencia y de veraneo de notables familias de la burguesía cántabra que construyeron sus mansiones, hoy todavía conservadas,  y muy admiradas por los visitantes que acuden a disfrutar en sus vacaciones o viajes de fín de semana de las playas y del paisaje y bienestar de la zona.

En estos últimos años la población de Castro Urdiales ha crecido de forma espectacular a causa de las buenas comunicaciones establecidas a lo largo de la cornisa, lo que ha facilitado enormemente los desplazamientos, suponiendo esta circunstancia un gran atractivo para los ciudadanos de Vizcaya que la visitan con asiduidad y adquieren sus viviendas en unos casos como residencia fija y en otros como segunda vivienda a la que acuden a descansar y disfrutar de la vida placentera en nuestra Villa castreña y sus núcleos de residencia.

La historia de Castro Urdiales se remonta a la prehistoria, donde se sabe ya estaba habitada según atestiguan las pinturas rupestres de sus cuevas.

También se han encontrado en algunas de sus peñas castros prerromanos.

El emperador Tito Flavio fundó la colonia de Flavióbriga a la que dio su nombre y que nos recuerda las desgraciadas guerras cántabras entabladas por nuestros valientes antepasados contra los invasores,  colonia, sobre la cual se asentó  nuestra hermosa Villa castreña.

Castro Urdiales siempre ha gozado de singular relevancia y a lo largo de la historia se ha mantenido en los puestos de mayor preponderancia de Cantabria.

Ya en la Edad Media mantenía un próspero comercio marítimo y sus barcos se dedicaban a la pesca y a la caza de ballenas.

Fue también de especial importancia la construcción naval con la que prestó brillantes servicios a España, participando en la Reconquista, y llevando a nuestras naves hasta Sevilla para ayudar valientemente a su recuperación en tiempos de Fernando III el Santo.

La historia de Castro Urdiales, siempre ha sido apasionante y participativa y por su notable supremacia, fue la primera que recibió en el año 1163 el título de Villa, incluso antes que Santander, la capital de Cantabria.

El descubrimiento de América supuso para nuestra Villa un nuevo valor añadido al establecer con las colonias americanas un floreciente comercio mercantil.

Tan sólo la mala fortuna de la aparición de la peste que asoló la ciudad hizo que su población descendiese considerablemente, acarreando con ello la disminución de su preponderancia.

No obstante, participó en la Armada Invencible con un considerable número de barcos y de hombres, bajo en mando de Antonio Hurtado de Mendoza.

Participó también activa y bravamente contra las tropas napoleónicas en la guerra de la Independencia de España contra Francia, aunque por desgracia los invasores destruyeron la casi totalidad de la ciudad.

Al igual que el ave Fénix, Castro Urdiales, volvió a resurgir con la puesta en funcionamiento de las explotaciones mineras, con la pesca y con la instalación de fábricas de conservas de pescado, llegando hasta nuestros días en los que el despegue económico se mantiene,  siendo visible y palpable  el nivel de vida confortable y próspero disfrutado por todos sus ciudadanos, y los innumerables visitantes que acuden a visitar  nuestra Villa cántabra.

Los atractivos de Castro Urdiales como hemos venido manifestando son innumerables y para todos los gustos. Variados para disfrutar de la cultura, del ocio, de la buena gastronomía , de los buenos paseos y de los festejos y representaciones de singular categoría que se celebran, como es el del Viernes Santo en la que los ciudadanos castreños escenifican la Pasión Viviente de Jesucristo por las calles del casco antiguo con un realismo estremecedor.

La fiesta del Coso Blanco es igualmente muy representativa de la localidad. Se celebra en el primer viernes del mes de julio y está considerada de interés turístico nacional.

Otras celebraciones y festividades de los castreños invitan a visitarles, gozar del ambiente, apreciar su amabilidad y participar de su compañía y buen gusto.

En cuanto a sus monumentos, especialísima relevancia acredita la hermosísima Iglesia gótica del siglo XIII, Santa María de la Asunción, ubicada en lugar privilegiado que junto al Faro-Castillo , la ermita de Santa Ana y el puente medieval forman un conjunto monumental excepcional.

Destacan también las pinturas rupestres de las Cuevas de Urdiales y del Cuco.

El Ayuntamiento instalado en una construcción del siglo XVI. El palacio edificado en 1901 y el castillo de 1914 son también para admirar.

Para terminar, añadiremos que de esta hermosa Villa es natural nuestro insigne compositor, músico y Director de Orquesta, don Ataúlfo Argenta, cuya trayectoria musical y creatividad es muy conocida y admirada por todos los eruditos y aficionados a la buena música  y que por fortuna está siendo continuada en la actualidad por su hijo don Fernando Argenta.



martes, 6 de noviembre de 2007

EXQUISITECES DE CANTABRIA






COCIDO MONTAÑES.

Ingredientes:

( 4 personas )

100 g de alubias blancas,
100 g de chorizo casero,
2 morcillas de arroz  con tripa de cerdo,
1 hueso de rodilla,
250 kg de costilla adobada,
200 g de tocino fresco o adobado,
1 trozo de oreja de cerdo,
1 berza,
1 trozo de calabaza de mesa
2 patatas medianas y
500 g de carne de cerdo adobada.

Preparación

En una cazuela un poco amplia  se ponen a cocer en agua fría las alubias con el hueso de rodilla, la oreja de cerdo, el chorizo, la costilla, la carne y el tocino, todo junto durante una hora aproximadamente.

Aparte se prepara y pica la berza, las patatas y la calabaza de mesa, todo cortado en trozos pequeños.

Cuando los ingredientes del cerdo están ligeramente tiernos, se incorpora la berza, la calabaza y las patatas, y se  dejan cocer a fuego lento todos ellos unos 15 o 20 minutos.

Una vez terminado de  cocer, se sazona con sal y se añaden y pinchan las morcillas (con un tenedor para que no revienten) y se termina de hacer dejando ya  cocer todos los ingredientes juntos durante 10 o 12 minutos más.

Se retiran los ingredientes del cocido, se trocean y colocan en una fuente, sirviéndoles aparte. Pueden comerse alternando con el resto del cocido o por separado.


Sobaos y quesadas








SOBAOS PASIEGOS



Ingredientes:

250 gr. de harina
250 gr. de azúcar
250 gr. de mantequilla
3 huevos
1 cucharada de ron
Ralladura de limón
Sal
2 cucharaditas de levadura en polvo

Preparación:


En un recipiente hondo mezclar la mantequilla reblandecida con el azúcar, la ralladura del limón, una poco de sal, los 3 huevos batidos y el ron.

Aparte, mezclar la harina con la levadura en polvo y una vez bien mezcladas  añadirlas a la pasta anterior.

Amasar con las manos hasta que todo esté bien ligado.

Una vez esté bien tratada la masa, verterla en los moldes  preparados  al efecto y llenarlos hasta la mitad.

Preparar el horno,  calentándolo previamente a 180º e introducir los moldes con la masa.

Transcurridos unos 15 o 16 minutos hay que retirarlos del horno en cuanto se vea que adquieren su color dorado característico.





TUDANCA, CUNA DEL INDIANO PASCUAL FERNANDEZ DE LINARES









LA CASONA DE TUDANCA.




Situada en el pueblo que le da su nombre, fue mandada construir en la ladera de la montaña dominando al río Nansa, por el indiano Pascual Fernández de Linares, hijo de Juan Fernández de Linares y Francisca Gómez de la Cotera, natural de la vecina localidad de La Lastra, después de regresar inmensamente rico de Perú.

Pascual Fernández de Linares, salió de Tudanca muy pobre, con un pan y una borona y regresó con una fortuna inmensa.

Sirvió en el corregimiento de Lucanas en Perú. Fue también gobernador del Callao, en la época en que ocurrió un gran terremoto que ocasionó una gran catátrofe y ruina , quedando muchos bienes sin dueños, aprovechándose de ellos don Pascual.

Cuando decidió volver a su tierra tudanca a ennoblecerse y fraguarse el linaje que había soñado, avisó de su regreso a sus parientes, que no creyéndole rico, no salieron a recibirle. Tan sólo lo hizo su sobrina doña Rosa García de Miranda.

Hizo construir don Pascual la casona y para ennoblecerla con el escudo de armas se hizo fraguar una Executoria de Hidalguía de sangre.

Esta casa solariega de Tudanca es un edificio complejo levantado en piedra con los muros revocados que la hacen sobresalir sobre el resto de las casas del pueblo. Consta de tres cuerpos diferentes: la casa solariega con una solana orientada al sur como es tradicional, una capilla con espadaña y una torre cuadrangular.
En la fachada principal figura el escudo de armas de Pascual Fernández de Linares.

En la entrada principal está colocada una réplica de la Virgen de la localidad peruana de Cocharcas, que se trajo de allí don Pascual y a cuya devoción atribuía el haberse salvado del terremoto y haberse podido hacer con los bienes que quedaron sin dueño

La capilla posee un retablo barroco del siglo XVIII. También puede observarse un niño de tradición flamenca del siglo XVI y una Virgen Dolorosa vestida con un manto confeccionado de un capote de paseo del torero José Gómez Ortega «Gallito», que Cossío adquirió a la viuda de Sánchez Mejías,

Nuestro paisano, agradeció a su sobrina doña Rosa las atenciones y cuidados desinteresados que le prestó a su llegada, y sirviéndose de la cuantiosa fortuna que poseía la emparentó con el mayorazgo de los Cuesta, casándola con don Pedro Juan de la Cuesta, vecino de La Lastra, lugar donde tenía su casa solariega, y posteriormente la nombró su heredera.

Entre los descendientes de ésta, nacidos en la antigua casa de La Lastra, se encuentran el obispo de Ceuta y Sigüenza José Patricio García de la Cuesta y el militar Gregorio García de la Cuesta. Éste último combatió en la guerra del Rosellón contra la República Francesa (1793-1795) y más tarde fue cabeza de las tropas españolas que participaron en la batalla de Talavera en el año 1809 contra los ejércitos napoleónicos, siendo autor de un interesante epistolario.

Se cuenta que el obispo don José Patricio de la Cuesta empezó tratando con cierto desdén compasivo al tudanco, pero más tarde cuando tuvo que acudir a su plata le llamaba en sus cartas “ señor y dueño mío”.

De los antiguos moradores de la Casona se guardan numerosos objetos como un poncho peruano y varios trabajos de platería traídos por Pascual Fernández de Linares. Del general Gregorio de la Cuesta, además de su retrato y escudo de armas, se conserva la cama portátil que llevaba al frente durante las guerras napoleónicas.

La familia de la Cuesta fue sucediéndose en Tudanca y don Pedro Juan dejó un hijo, don Antonio, y este a su vez, dejó tres, Manuel, Antonio y Francisco.

En el siglo XIX, gracias a la figura de Juan Manuel de la Cuesta y Cossío, bisabuelo de don José María de Cossío, la Casona de Tudanca fue hogar temporal de políticos y literatos.
También a finales del XIX, el edificio, el paisaje y varias de las personas que lo poblaban se convirtieron en escenarios y protagonistas literarios en la novela Peñas Arriba, escrita por el cántabro José María de Pereda entre 1892 y 1894.

Con su último propietario, don José María de Cossio las visitas de políticos y literatos alcanzaron su mayor relieve en la casona del hermoso valle del Nansa.

Entre los personajes más singulares que por allí pasaron se encuentra la periodista e investigadora del fenómeno penitenciario Concepción Arenal, ilustre penalista, sobrina de Manuel.

También pasaron José del Río Sainz, Giner de los Ríos, y varios más de los miembros de la llamada Generación del 27.

El poeta santanderino Gerardo Diego fue uno de los primeros que se acercó, emulando en 1920 a los personajes de la novela Peñas Arriba.

Unamuno (1923).

Siete años antes de las celebraciones en memoria de Góngora. Alberti da cuenta de su estancia en Tudanca en el verano de 1928 en su autobiografía La arboleda perdida, donde comenta que fue la Casona (en dónde coincidió con Carlos Gardel), el escenario dónde pudo crear Sobre los ángeles, obra cuyo original se encuentra conservado en Tudanca, junto al de El alba del alhelí, que regaló a Cossío al final de aquella visita.

Otras de las personalidades que llegaron a pasar por el lugar hasta la muerte de Cossío fueron, Federico García Lorca (que llegó en 1933 acompañado de otros miembros de ‘La Barraca’), Manuel Azaña, Jorge Bergamín, Antonio Buero Vallejo, Camilo José Cela, Antonio y Manuel Machado, Gregorio Marañón, Ramón Menéndez Pidal, José Ortega y Gasset, Ramón Pérez de Ayala.

Don José María de Cossio, escritor e insigne erudito, último propietario, antes de morir cedió la Casona a la Diputación Regional de Cantabria, que se conserva como museo y alberga un espléndido tesoro con unas joyas maravillosas entre las que destaca sobremanera:

La Biblioteca con cerca de 25.000 volúmenes que abarcan desde el siglo XVI al XX, y especialmente con los manuscritos que custodia, sobre todo de escritores vinculados a la Generación del 27, como Alberti, Lorca, Gerardo Diego, entre otros..

También manuscritos de José María de Pereda, Unamuno, Manuel Azaña, Dámaso Alonso, José Hierro, Cela.

El Archivo Histórico familiar y el extenso epistolario que mantuvo don José María de Cossio con los poetas del 27, Miguel Hernández, escritores, toreros, etc.

La Virgen de la Macarena:que acompañaba al torero Joselito, gran amigo de Cossío, en todas las corridas.

Capilla Barroca:
El retablo fue traído en 1752 del Perú, por orden de don Pascual. En el centro aparece la virgen de Cocharcas.

bibliografía

Paisajes y ensayos
Don Miguel de Unamuno





sábado, 3 de noviembre de 2007

CÁNTABROS ILUSTRES









PEDRO VELARDE SANTIYÁN. HERÓE DEL 2 DE MAYO DE 1808.


Cántabro, héroe de la guerra de la Independencia, nació en Muriedas de Camargo el día 19 de octubre de 1779 y murió valientemente en Madrid el 2 de mayo de 1808.

Pedro al igual que sus otros cinco hermanos nació y creció pasando sus primeros años en la casona solariega que tenían sus padres en Muriedas. Actualmente ésta alberga desde el año 1966 el Museo Etnográfico de Cantabria.

Como sus hermanos inició el aprendizaje de las primeras letras en su propia casa como era tradición en las familias notables de la época.

A los 14 años ingresó con su hermano Joaquín en la Academia de Artillería de Segovia para seguir la carrera militar.

Detalle entrañable de ambos hermanos fue el plantar dos pinos en el jardín de su casa paterna, antes de partir a la Academia, en recuerdo de sus felices años infantiles en el hogar familiar.

Con el paso de los años, y ante este pino de Pedro, la reina Isabel II en una visita que realizó a su casa en 1861, exclamó “ ¡ Más alta es la fama del que lo plantó! Este árbol podrá derribarlo un vendaval fuerte y seguro es, que morirá con el paso del tiempo; pero más dichoso es el plantador en lo que se refiere a su fama, no habrá vendaval que pueda destruirla, ni su memoria perecerá por causa del tiempo”.

La carrera miliar de Pedro Velarde, ascendía con brillantez. A los 20 años ingresó en el Cuerpo de artillería con el grado de subteniente.

Su primer destino fue Portugal. A los 25 años ya era capitán.

A los 27 años llegó a Madrid como secretario de la Junta Superior Económica del Arma de Artillería, lo que le permitió efectuar varios estudios técnicos sobre artillería, elaborando destacados estudios sobre la técnica de las armas y llegó a confeccionar un concienzudo informe sobre la medición de la velocidad de los proyectiles.

La nobleza, el valor y la inteligencia ya le eran reconocidos.

Su visión de los acontecimientos le hizo planificar un importante proyecto de sublevación militar frente a los franceses. La clarividencia de Pedro Velarde era tal, que el mariscal galo Murat intentó atraerlo a sus filas.

La gallardía y patriotismo de Velarde fue ejemplar y su respuesta al francés fue que “No podía separarse del servicio de España, sin la voluntad expresa del rey, de su cuerpo y de sus padres”.

La bochornosa ceremonia de la devolución a Francia de la espada de la batalla de Pavía, que anteriormente el derrotado Francisco I entregara al marqués de Pescara indignó profundamente a Pedro Velarde que consideró esta concesión humillante para España.

Pero todavía no se había terminado la indignidad y Pedro Velarde comprobó con amargura que los planes que él había elaborado para oponerse a la invasión francesa, fueron comunicados al mando francés por el ministro O´Farril.

Estos y otros acontecimientos indignos fueron caldeando el ambiente de Madrid donde existían sospechas de una sublevación militar que alarmaron a los franceses.

La chispa saltó cuando empezaron a circular rumores de que la familia real iba a abandonar la capital de España custodiada por las tropas francesas.

Estos rumores, provocaron un motín de los madrileños en la plaza de Oriente al amanecer del día 2 de mayo de 1808, autores e iniciadores de la proeza de ese día. Pedro Velarde profundamente conmovido ante la actitud del pueblo no vaciló en enfrentarse y emprendió por su cuenta e iniciativa la defensa del Parque de Artillería y el auxilio a la multitud que sin jefes y sin armas se aprestaba a la defensa de su libertad y del honor de España.

Secundaron y apoyaron a Velarde un grupo de militares de diferentes grados entre los que se encontraba Luís Daoiz. Entraron en el Parque de Artillería al que se habían dirigido y al que pudieron acceder dada su condición militar.

Luis Daoiz al ser el más antiguo de todos tomó el mando y abrió las puertas del arsenal para que el pueblo pudiera armarse.

Velarde quiso organizar a la multitud pero sólo pudo quedarse con 80 varones que distribuyó por el Parque para su defensa.

El general francés Murat, colocó 2000 hombres alrededor del sitio con órdenes de atacar sin ningún miramiento. Al poco tiempo los invasores lograron entrar en el Parque.

Daoiz se dispuso a combatir cuerpo a cuerpo con el general francés La Grange, pero fue atravesado por una traicionera y mortal bayoneta por la espalda. En lo que duró la sorpresa por la muerte de su compañero, al que iba a auxiliar, Pedro Velarde recibió un disparo en el pecho, también mortal, efectuado por un oficial de la guardia polaca.

La lucha en el Parque constituyó un capitulo cumbre en la historia del patriotismo y heroísmo de los españoles, tanto militares como del pueblo en general.

Pedro Velarde fue enterrado en la Iglesia de San Martin en Madrid. Más tarde le pasaron a la de San Isidro y en 1840 fue trasladado al obelisco levantado a los Héroes de la Plaza de la Lealtad en el madrileño Paseo del Prado donde descansa junto a Daoiz, el Teniente Ruiz , otros militares y muchos otros más caídos en aquellos días.

Los franceses no satisfechos todavía con la muerte de Pedro Velarde y obsesionados con su fama y heroicidad atacaron en varias ocasiones su casa natal en Cantabria.

Las Cortes Españolas en 1814 reconocieron que Velarde “ fue víctima sacrificada el día 2 de mayo por la libertad e independencia de la patria”


Cantabria dedicó un monumento a su hijo héroe del 2 de mayo obra de Elías Marín. Monumento inaugurado el 2 de mayo de 1880 dedicándole el poeta santanderino Adolfo de la Fuente una oda al héroe cántabro que fue leida en el casino Montañés.

Ángel de los Rios también compuso un poema sobre esta efemérides que los cántabros no olvidamos.

Cada año, el 2 de mayo, y en su pueblo natal Muriedas, los cántabros rendimos homenaje a nuestro paisano, héroe sacrificado de ese mismo día del año 1808, en el que junto a un pequeño puñado de valientes defendieron con su vida la libertad y el honor de España frente a los invasores franceses.

Al igual que en su tierra, también cada año y en el día 2 de mayo son homenajeados y recordados, todos los héroes, militares y pueblo, en una ceremonia que se celebra en la plaza de la Lealtad en Madrid.


BIBLIOGRAFÍA :

Retablo Biográfico de Montañeses
Ilustres.
Leopoldo Rodríguez Alcalde.

Cántabros del silo XIX.
Mario Crespo López.






viernes, 2 de noviembre de 2007

PLEITO DE LOS NUEVE VALLES DE CANTABRIA











PLEITO DE LOS NUEVE VALLES DE CANTABRIA.




Una vez finalizada la guerra contra los cántabros, se inicia la romanización del territorio, aunque de manera muy superficial, ya que éstos continuaron con sus costumbres y modo de vida.

En el siglo III se produce la invasión de los pueblos germanos procedentes de Europa que van atravesando y ocupando España.

En el siglo V con la caida del Imperio romano de occidente se instalan los visigodos y poco a poco van conquistando territorios.

En el año 574 el rey visigodo Leovigildo llega hasta Amaya, capital de Cantabria.

Los cántabros seguían hostigando continuamente y para suavizar estas circunstancias los visigodos crearon la figura del dux, que generalmente coincidía con la de jefes de tribus que eran obedecidos por los habitantes de Cantabria.

A partir de estas fechas surge el Ducado de Cantabria, origen de la monarquía de España y que tendría especial relevancia en el siglo VIII, cuando se produce la invasión de los árabes en el año 711.

Los musulmanes seguían avanzando por España, llegando incluso hasta Asturias.

Los cántabros se instalan en las montañas y desde allí Pelayo en el año 718 se subleva con éstos y unos pocos refugiados contra los invasores y tras una serie de ataques y contraataques desarrollados en su mayor parte en territorio de Cantabria se llega a la gran batalla de Covadonga.

En la zona de Cangas y Covadonga situadas en el límite territorial tuvo lugar la famosa batalla contra los árabes en la que éstos sufrieron una importante derrota que fue rematada en el valle del río Deva, junto a la localidad cántabra de Cosgaya, cuando se iba retirando el fugitivo ejército musulmán, ocurriendo un imponente desplome de piedras de algunos de aquellos montes, que causó la muerte en masa de las tropas sarracenas.

Pelayo, cántabro lebaniego, contrariamente a la errónea idea existente de su origen asturiano, desarrolló en Cantabria la mayor parte de su insurrección, en la que también participó el Duque Pedro como jefe de los guerreros cántabros.

A partir de esta victoria, Pedro envió a la corte de Pelayo en Cangas de Onis, a su hijo Alfonso que se casó con Ermesinda, hija de Pelayo, aceptando el Duque Pedro la jerarquía del rey de Asturias, Pelayo.

A la muerte de Pelayo, le sucede su hijo Fabila que perdió trágicamente la vida en una cacería al ser devorado por un oso. Entonces sube al trono Alfonso hijo del Duque Pedro, iniciador de la monarquía española que ha llegado hasta nuestros tiempos con el actual rey don Juan Carlos.

A partir del siglo IX se van produciendo las primeras presuras (adjudicación de un terreno que no tenía dueño anterior) por los nobles y la organización social se establece por medio de las Behetrías (la dependencia del campesinado libre y propietario, de los señores feudales a los que encomendaban su defensa).

Hasta el siglo XI la protección habitualmente la buscaban los campesinos en los monasterios, pero la tendencia cambia en el siguiente y buscan la de la nobleza.

A partir de estas fechas la situación del campesinado empeora sustancialmente, las condiciones y la libertad para elegir al señor que les protegiera se convirtió en hereditaria dejando de ser vitalicia y los tributos aumentaban considerablemente.

Se consolidaron los linajes y las familias engrosaban su poder y sus dominios, bien por presura, o por donación o concesión de los reyes como pago de los servicios que prestaban a la monarquía.

De esta forma iban agrandándose las posesiones y el poder de los nobles en detrimento del resto.

El malestar continúa en aumento durante todo este tiempo y en el año 1495 los campesinos del Valle de Carriedo, piden su emancipación y presentan demanda ante el Consejo de S.M. contra el Duque del Infantado, hijo del Marqués de Santillana.

La sentencia es dictada cuatro años más tarde y resulta favorable para los campesinos, denominándose este hecho como Pleito Viejo dando origen, a su vez, a otro de mayor envergadura presentado por los valles de Alfoz de Lloredo, Cabezón de la Sal, Cabuérniga, Camargo, Cayón, Penagos, Piélagos, Reocín y Villaescusa, denominado : El Pleito de los Nueve Valles por el cual lograron la emancipación por sentencia favorable en 1568.

Los Nueve Valles dieron origen a la provincia de Cantabria que se constituyó el 28 de julio 1778, aunque en un principio no estaban incorporados todos los municipios poco a poco fueron uniéndose.

En 1833 nuestra Cantabria pasó a ser oficialmente provincia, denominándose Santander hasta que 150 años más tarde en 1978, recobró nuevamente su hermoso nombre, quedando el de Santander para su capital.


Bibliografía :
Los cántabros de
Don Joaquín González Echegaray