lunes, 29 de octubre de 2007

OBRA DE TEATRO ROMÁNTICA



DON JUAN TENORIO


Aún cuando el autor no nació en Cantabria propongo la lectura de esta obra de teatro, universalmente conocida y muy representativa de nuestra cultura española que viene siendo puesta en escena en los teatros de toda España todos los años, tradicionalmente en estas fechas, y muy especialmente en la noche del día 1 al 2 de noviembre.

Drama religioso fantástico escrito por don José Zorrilla poeta y dramaturgo nacido en Valladolid en el año 1817 en el seno de una familia acomodada.

Ésta con motivo del trabajo del padre, hubo de trasladarse a Madrid donde residieron por un tiempo durante el cual don José ingresó en el Seminario de Nobles. Allí estudió sin mucho interés abandonando este Centro al regresar de nuevo su familia a Valladolid.

Posteriormente comienza la disciplina de leyes en Toledo y más tarde en Valladolid, pero no llegó a terminar los estudios al dejarlos definitivamente con motivo de la grave enfermedad de su padre.

Transcurridos varios años en los que trabajó como periodista y escribió algunos poemas, regresa a Madrid y retoma en serio su dedicación a la literatura dándose a conocer en el entierro de su amigo don Mariano José de Larra, e introduciéndose con ello en el mundo literario de Madrid.

Su vida que transcurrió de manera agitada y pintoresca le ocasionó graves penurias económicas que tuvo que soportar hasta el final de la misma, a pesar de las ayudas recibidas.  

Viajó a Francia, Cuba y a Méjico donde fue protegido por el emperador Maximiliano. Vuelve a España y nuevamente viaja a Roma y a Francia lugar este  de donde regresa definitivamente a la patria.

En España goza de gran prestigio, es pensionado por las Cortes y coronado en Granada como poeta nacional.

Murió en Madrid en 1893, pero sus restos descansan en su tierra natal Valladolid.

Zorrilla se considera a sí mismo como un trovador que canta para el pueblo, al que ha llegado su obra literaria de manera extraordinaria.

Los temas que trata son todos profundamente adecuados al espíritu de los españoles.

Su estilo es claro y brillante y los ritmos que usa son un prodigio de melodía verbal

En 1844, don José Zorrilla por encargo escribió Don Juan Tenorio, el drama romántico por excelencia.

La trama se desarrolla en Sevilla a mediados del siglo XVI .Consta de dos partes; la primera sucede en una sola noche y la segunda cinco años después y también en una noche.

En la primera parte, don Juan Tenorio hace una apuesta con su amigo don Luis Mejía que consiste en que don Juan quitará la novia a don Luis y posteriormente enamorará a doña Inés de Ulloa novicia ingresada en un convento desde pequeña y destinada a casarse con él.

(fragmentos)

Don Juan

Desde una princesa real
a la hija de un pescador,
ha recorrido mi amor
toda la escala social.
¿Tenéis algo que tachar?

Don Luis

Sólo una os falta en justicia.

Don Juan

¿Me la podéis señalar?

Don Luis

Sí, por cierto; una novicia
que esté para profesar.

Don Juan

¡Bah! Pues yo os complaceré
doblemente, porque os digo
que a la novicia uniré
la dama de algún amigo
que para casarse esté.

Don Luis

¡Pardiez, que sois atrevido!

Don Juan

Yo os lo apuesto si queréis.

Don Luis

Digo que acepto el partido;
para darlo por perdido,
¿queréis veinte días?

Don Juan

Partid los días del año
entre las que ahí encontráis.
Uno para enamorarlas,
otro para conseguirlas,
otro para abandonarlas,
dos para sustituirlas
y una hora para olvidarlas.
Pero la verdad a hablaros,
pedir más no se me antoja,
y pues que vais a casaros,
mañana pienso quitaros
a doña Ana de Pantoja.

Don Luis

Don Juan, ¿qué es lo que decís?

Don Juan

Don Luis, lo que oído habéis.

Al oir esta conversación entre los dos galanes, el padre de doña Inés, deshace el matrimonio convenido.


(fragmento de la carta de amor que don Juan hizo llegar a doña Inés a través de doña Brígida)

De amor con ella en mi pecho
brotó una chispa ligera,
que han convertido en hoguera
tiempo y afición tenaz;
y esta llama que en mi mismo
se alimenta inextinguible,
cada día más terrible
va creciendo y más voraz.


Al llegar la noche don Juan Tenorio seduce a doña Ana novia de don Luis Mejía, haciéndose pasar por su prometido, y más tarde, escala los muros del convento donde está doña Inés, la rapta y ambos se enamoran locamente.

Consecuencia de estos hechos de produce el enfrentamiento entre don Juan Tenorio y Gonzalo de Ulloa padre de doña Inés y don Luís Mejía novio de doña Ana.

En esta pelea mueren don Gonzalo y don Luís teniendo que huir de España don Juan Tenorio por esta causa a Italia.


(fragmento recitado por don Juan)

Y venza el infierno, pues.
Ulloa, pues mi alma así
vuelves a hundir en el vicio,
cuando Dios me llame a juicio,
tú responderás por mí.

La segunda parte de la obra comienza al regreso de don Juan Tenorio de Italia, cinco años más tarde y visita el cementerio donde está enterrada doña Inés que murió de amor cuando él huyó, su padre don Gonzalo y los demás. Doña Inés había hecho una apuesta con Dios que consistía en que si don Juan Tenorio se arrepentía se salvarían los dos pero si no lo hacía se condenarían también los dos.

En el panteón las estatuas de don Gonzalo y doña Inés de Ulloa cobran vida. Don Juan invita a don Gonzalo a cenar y éste a su vez le invita a compartir con él la mesa de piedra del panteón.

Cuando el espíritu de don Gonzalo está a punto de llevarse a don Juan Tenorio al infierno, interviene doña Inés que le ruega a don Juan que se arrepienta.

INÉS: Fantasmas, desvaneceos:
su fe nos salva..., volveos
a vuestros sepulcros, pues.
La voluntad de Dios es
de mi alma con la amargura
purifiqué su alma impura,
y Dios concedió a mi afán
la salvación de don Juan
al pie de la sepultura.

JUAN: ¡Inés de mi corazón!

INÉS: Yo mi alma he dado por ti,
y Dios te otorga por mí
tu dudosa salvación.
Misterio es que en
comprensión
no cabe de criatura:
y sólo en vida más pura
los justos comprenderán
que el amor salvó a don Juan
al pie de la sepultura.

Don Juan se arrepiente :


¡Clemente Dios, gloria a Ti!
Mañana a los sevillanos aterrará el creer que a
manos de mis víctimas caí.
Mas es justo: quede aquí al universo notorio
pues me abre el purgatorio un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia,
es el Dios de D. Juan Tenorio.

INÉS: Fantasmas, desvaneceos:
su fe nos salva..., volveos
a vuestros sepulcros, pues.
La voluntad de Dios es
de mi alma con la amargura
purifiqué su alma impura,
y Dios concedió a mi afán
la salvación de don Juan
al pie de la sepultura.

JUAN: ¡Inés de mi corazón!

INÉS: Yo mi alma he dado por ti,
y Dios te otorga por mí
tu dudosa salvación.
Misterio es que en
comprensión
no cabe de criatura:
y sólo en vida más pura
los justos comprenderán
que el amor salvó a don Juan
al pie de la sepultura.

Gana con ello la apuesta y don Juan arrepentido muere junto a doña Inés.

Cae DON JUAN a los pies de DOÑA INÉS, y mueren ambos. De sus bocas salen sus almas representadas en dos brillantes llamas, que se pierden en el espacio al son de música celestial y de ángeles

Nos narra el autor con su maravilloso estilo ya comentado el romántico amor surgido entre don Juan Tenorio y doña Inés de Ulloa con un final trágico y fantástico.

Obra romántica por excelencia y como decimos al principio, tradicionalmente representada en España en estas fechas.


Imagen de don Juan y doña Inés